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Una persona que constantemente tiene ataques de ira y que a diario golpea y humilla a su esposa, y la última vez hasta a su hijo, fue beneficiado con la suspensión condicional de su proceso por un año, luego de ser vinculado por el delito de violencia familiar y haber estado en prisión como medida cautelar preventiva por necesidad.
Fue el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar, quien liberó Jaime Alberto Alvarado Ku, pero le exigió que cumpliera varias condiciones.
Entre estas está que resida en un domicilio; no acercarse a las víctimas y a su domicilio, ni a la escuela del menor al que agredió; no consumir alcohol; someterse a un tratamiento psicológico; continuar laborando y que sea vigilado por el Centro Estatal de Medidas Cautelares.
Incluso tendrá que acudir a los juzgados familiares a realizar diligencias de jurisdicción voluntaria para consignar alimentos voluntarios; llevar un localizador electrónico, y no acercarse a las víctimas a 200 metros.
Deberá pagar 4 mil pesos como reparación del daño. Ya pagó los primeros 2 mil y el resto los tendrá que dar hasta el 30 de mayo.
La señora Yazmín Dianey Alcocer Dzib denunció que fue agredida junto con uno de sus tres hijos, que procreó con su pareja con la que vivía en concubinato.
Desde que empezaron a vivir juntos, el sujeto se dedicó a golpear y humillar a su esposa delante de sus hijos. Sus actos violentos los llegó a realizar incluso en la calle.
El caso denunciado sucedió el 14 de abril, en la calle 179 entre 176 y 178 de la colonia San José Tecoh III, donde el sujeto, al ver a su pareja con su celular, le dijo que nunca le ha gustado que tenga esas cosas, le arrebató el teléfono, lo aventó contra el piso y lo rompió.
Acto seguido, la jaló del cabello, golpeó en la cara y, cuando la tenía sujeta contra una batea, intervino uno de sus hijos en su defensa, por lo que el hombre lesionó a ambos.