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A una velocidad de 130 kilómetros por hora se estrelló de frente contra un tráiler la unidad de traslado médico en la cual perdieron la vida ocho personas de Dzoncauich.
Nuevos datos que surgieron sobre la tragedia ocurrida al amanecer de ayer en la carretera Mérida-Tizimín revelan que el conductor de la camioneta oficial manejaba cansado y con exceso de velocidad.
Sobrevivientes del hecho confirmaron que el chofer de la unidad de traslado invadió el carril contrario, donde iba en sentido opuesto un tráiler con dirección a Tizimín.
Por el frenado, la plancha trasera del tráiler derrapó y quedó atravesada en la carretera. Supuestamente no se debió a una maniobra en “U”, aunque datos oficiales así lo señalan.

Como informamos, la fatal colisión ocurrió a las 5:30 de la mañana de ayer, a la altura del kilómetro 16 de la mencionada vía, en el entronque al municipio de Mocochá.
Tanto los testimonios como los peritajes coincidieron en que el conductor de Dzoncauich transitaba en la carretera a por lo menos 130 kilómetros por hora y no se observaron huellas de frenado.
Los datos obtenidos señalan que el chofer de la camioneta dormitó e invadió el carril contrario en el momento en que el tráiler estaba próximo.
Aunque el operador de la segunda unidad supuestamente intentó esquivar el golpe, el impacto de la camioneta se registró de lleno contra la parte frontal derecha del tráiler.
El conductor de la camioneta, Cornelio Canché Baas, murió al instante, prensado contra el frente del camión, cuyo operador huyó del sitio.
Además de Baas Canché, de 64 años de edad, en el lugar también fallecieron María Sofía Pat Chan, de 37; Manuel Chin Chan, de 43; Araceli Escalante Chan, de 35; Gabriela Couoh Huan, de 38, y Antonia Escalante, de 40.
Al conocer la noticia, en el Palacio Municipal de Dzoncauich la alcaldesa Gloria Raz Couho se encontraba sumamente consternada y nerviosa por el fatal hecho, pues estaba al tanto de que el chofer designado no estaba en condiciones de viajar.
Cornelio Canché se encontraba aún somnoliento –o posiblemente bajo los efectos del alcohol, señalaron familiares- porque tuvo fiesta la noche anterior y salió de su casa temprano por la madrugada para emprender el viaje a Mérida llevando a 11 personas a sus consultas médicas.
La presidenta municipal de Dzoncauich entró en pánico ante los airados reclamos de la población porque, aunque no se pudo confirmar si la unidad estaba asegurada, el chofer de la camioneta de traslado no tenía licencia para conducir.
Hasta los primeros minutos de hoy martes, varias personas permanecían en el Palacio Municipal en espera de los cuerpos y exigían a la edil que hiciera algo al respecto para agilizar su llegada, que fue ofrecida para las 11 de la noche.
Deudos, familiares y amigos se encontraban en un predio posterior a la iglesia para velar a uno de los fallecidos y a dos cuadras estaba la calle cerrada esperando otros cuerpos para los honores fúnebres.