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Un tráiler que iba completamente cargado con latas de cerveza tiró todo su producto sobre el Periférico de Mérida, en la entrada a la avenida Jacinto Canek.
El hecho ocurrió poco antes del mediodía y, de inmediato, decenas de personas se abalanzaron sobre el producto siniestrado y se lo comenzaron a llevar.
La gente que pasaba por el sitio del accidente aprovechó la oportunidad para llevarse varias “planchas” completas con la bebida.
La rapiña fue tal que tanto hombres como mujeres detenían sus vehículos, se bajaban y se llevaban mínimo dos «planchas» de cervezas. “Es para el Grito”, decían.
Otras más cargaron sus triciclos con lo que pudieron, y hasta taxistas y recolectores de basura se detuvieron para llevarse sus latas de la marca Tecate light.

El «festín» duró algunos minutos, hasta que agentes de la Secretaría de Seguridad Pública se encargaron de acordonar el área y no permitir tomar ninguna lata más.
El peculiar hecho sucedió frente a una caseta de la SSP, bajo el puente del entronque a Ciudad Caucel y entrada a Wal-Mart, de modo que los primeros oficiales llegaron pronto.
Todo se debió a una lona en mal estado del tráiler 187 de la empresa «García Trucking» con placas 728-EU-1 de la Ciudad de México, aunque inicialmente se dijo que se debió al exceso de velocidad y peso.

Se pudo verificar que la lona estaba débil y se rompió cuando el vehículo giró en la glorieta que entronca a Ciudad Caucel, cuando el conductor se dirigía a la bodega de Cuauhtémoc-Moctezuma, localizada a kilómetro y medio.
La cubierta de malla no resistió el peso del producto y cedió, tirando cientos de latas sobre el arroyo vehicular.
Pese a que los oficiales trataron de impedir la rapiña, testigos veían cómo la gente logró llevarse más de la mitad del producto, contabilizado en cientos de latas.
Personas que se enteraban por redes sociales de la oportunidad de «cerveza gratis» acudieron lo antes posible al sitio, pero al llegar fueron retirados por agentes que ya amenazaban con detener a los curiosos.

En poco tiempo, trabajadores de la empresa cervecera comenzaron a subir el producto en buen estado a cinco camionetas, al igual que la basura que se produjo.
Un empleado dijo a PRESIDIO que todas las latas serían desechadas y que la aseguradora cubrirá los gastos, revelación que disgustó a la gente que llegó por “su cerveza” y se fue con las manos vacías.