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Provenientes de la ciudad de Mérida llegaron a Progreso dos de las personas que fallecieron ayer al derrumbarse la cornisa de la cantina “Mocambo”.
Kimberly Salazar Juárez, de 35 años de edad, y la niña Scarlett López López, de ocho, fueron dos de las víctimas mortales que perdieron la vida al caerles los escombros cuando estaban en la calle.
Ambas eran vecinas del fraccionamiento Polígono 108 localizado al oriente de Mérida, al igual que el papá de Scarlett y actual pareja Kimberly, Pedro López, quien se encontraba con ellas al momento de los hechos.
La tercera víctima fue un vendedor ambulante, de aproximadamente 40 años de edad y de quien se desconoce su identidad hasta el momento.
Como informamos en otra nota, las personas fallecieron tras el derrumbe de una cornisa donde funciona el antiguo bar “Mocambo”, en la calle 21 por 68 del puerto de Progreso, cerca del malecón.
Las víctimas se encontraban en la vía pública al momento que sobrevino el desplome de la vetusta construcción.
El predio había recibido trabajos de remodelación en forma reciente, a cargo de una empresa cervecera, según una versión extraoficial.
Ocho personas resultaron heridas con la caída de los escombros, siete de ellas fueron hospitalizadas en el IMSS de Progreso y otra más fue trasladada al nosocomio “Benito Juárez” del IMSS en la ciudad de Mérida.