Compartir

El can de raza Rottweiler “Drago” está en espera de que se decida su destino tras el ataque contra un niño de tres años al cual estuvo a punto de matar.
El perro se encuentra asustado por lo que ocurre y que no alcanza a comprender, en una celda bajo resguardo de la Subdirección de Ecología del Ayuntamiento de Progreso.
Los hechos ocurrieron ayer por la tarde en la playa del malecón del puerto yucateco, donde “Drago” mordió la cabeza al pequeño, le desprendió parte del cuero cabelludo, le lastimó la cara y estuvo a punto de matarlo.
El animal soltó al niño luego que su dueño lo abrazó y lo retiró mientras la madre del menor de tres años de edad, una vendedora chiapaneca de artesanías, gritaba por ayuda.
El infante fue trasladado gravemente herido a una clínica para su atención, en tanto el can y su dueño fueron retenidos por los testigos y luego abordados en una patrulla de la Policía Municipal del puerto.

Se informó que el Rottweiler estará bajo observación 10 días, de acuerdo con el protocolo.
Durante ese tiempo se sabrá si tiene alguna enfermedad, como rabia; si muestra un comportamiento agresivo natural y, tras ello, se decidirá si será sacrificado o podrá volver con su dueño Guillermo Aragón Medina.
Ayer, luego del ataque del perro -que estaba sujeto con correa-, la gente pedía que fuera sacrificado, mientras otros responsabilizaron a su dueño. En el extremo opuesto hubo quienes consideraron que la madre tuvo la culpa por dejar solo a su hijo, sin vigilancia, y que el niño pudo provocar el ataque.
El niño herido está ingresado en el Hospital O’Horán con lesiones graves en la cabeza, cuello y manos.
El dueño del perro reside en la ciudad de Mérida y estaba de visita en Progreso. Es uno de los dos guaruras que dio brutal golpiza a un cliente en el bar +D30, hace cuatro años, y que dejó severamente herido a Alejandro Quero Pérez, de 24 años de edad.