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Alumnos de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) serán citados a la Fiscalía General del Estado para que declaren en torno a la supuesta amenaza que un universitario hizo la noche de ayer.
Directivos de la Uady dieron a conocer en conferencia de prensa que esta mañana se interpuso una denuncia de tipo penal para que se investigue a los estudiantes que participaron en esta broma antes de tomar una decisión definitiva.
Hoy informamos que un alumnos de la Facultad de Matemáticas, ubicada en el campus de Ciencias Exactas e Ingeniería de la Uady, envió mensajes de Whatsapp para avisar que este lunes “iría a la escuela y matar a cuantos pueda”.
“Ya no puedo más, necesito liberar mi ira”, escribió por Whatsapp un estudiante identificado como Yael Chi para advertir que haría un tiroteo en el plantel y luego de ello “me voy a meter un tiro”, lo que originó una psicosis que derivó en la suspensión de clases este lunes y una denuncia penal.
El rector de la Uady, José de Jesús Williams, dijo esta mañana ante la prensa que van a esperar que finalice la investigación judicial para tomar una decisión sobre el castigo, el cual podría ser una amonestación, suspensión o expulsión de la institución.
Expuso que lo hecho por los alumnos de la Uady es un “ejemplo de lo que no se debe hacer y eso vamos a compartirlo con todos los estudiantes”.
Tengamos cuidado con el uso de las redes, no nos enganchemos con todas las noticias que veamos en ellas, pidió el rector, quien aseguró que “es algo con lo que trabajamos con los alumnos en el aula”.
El titular de la Oficina del Abogado General del alma máter, Renán Solís Sánchez, explicó que tras la denuncia hecha en la Fiscalía se llevará todo el procedimiento y se dará derecho de audiencia a los involucrados “para que aporten sus pruebas, que se defiendan”.
Los directivos aseguraron que no han tenido contacto con el estudiante, aunque admitieron que no tendrá permitido acudir a clases mientras dure dicho “procedimiento administrativo”.
Señalaron que parte de las medidas cautelares es precisamente que el estudiante no acuda a la escuela, pero sostuvieron que no han tenido contacto con él.
Tampoco quisieron revelar qué semestre cursa y cuál es su licenciatura “porque hay una investigación” y precisaron que la denuncia es contra quienes resulten responsables.
El campus afectado por la suspensión de clases tiene alrededor de 3,800 estudiantes y se encuentra vigilado por la Policía Estatal desde anoche. Sus puertas están cerradas.
El rector hizo un llamado a mantener tranquilidad y pidió mantener la colaboración con las autoridades, con las cuales hay un trabajo conjunto que incluye a la sociedad.
Los directivos refirieron que la Uady cuenta con un centro de atención a estudiantes, que ofrece apoyo psicológico, asesoría y orientación para todo tipo de problemas que tenga su alumnado.
Aunque no quisieron adelantar una expulsión segura, como se trascendió desde anoche entre maestros de la facultad, el estudiante que originó los mensajes admitió que ya le había “cargado la payasa”.
“Ya se armó un pedote. Al menos no robé nada”, añadió.

Su compañero Fabrizio Luna habría hecho la filtración de la conversación hecha en un grupo de Whatsapp y pidió a los demás que este lunes había que abogar por él.

No sé cual de mis cuates roló las capturas, que sabíamos que era un mame, dijo, pero “en dado caso, me tengo la culpa”.
“Ya fue wey, eso sí sería para que me saquen, además de ser tachado de loquillo”, agregó el autor de la broma que encendió las alarmas en la Uady.