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Camioneta del Semefo traslada el cuerpo del agente muerto.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán comunicó esta mañana el fallecimiento de uno de sus elementos cuando dormitó en la carretera de Cacalchén a Mérida.
El agente Francisco López Canché manejaba un autobús de la corporación estatal llevando a bordo a 30 de sus compañeros que se dirigían a iniciar su turno.
El accidente ocurrió en el kilómetro 27, en el tramo Cacalchén-Tixkokob a la altura de la comisaría Euán.
Tras dormitar al volante, el autobús de la SSP salió de la carretera y volcó sobre su costado izquierdo.
Todos los agentes resultaron golpeados, pero ocho quedaron con lesiones graves y fueron trasladados a hospitales de Mérida.
El hecho se registró alrededor de las 5 de la mañana, luego de que el autobús policial recogiera a elementos en Muxupip y Cacalchén y se encaminara a Euán y Tixkokob.
La población se despertó por el incesante ulular de sirenas de las ambulancias y patrullas que acudieron al sitio del accidente, justo antes de entrar a la población de Euán.
El tramo carretero Cacalchén-Euán fue cerrado a la circulación mientras se desarrollaban las labores de rescate y traslado de heridos. Tampoco se permitió acceder a la prensa.
En sus cuentas oficiales en las redes sociales, la SSP reportó el hecho.
“Con profundo pesar comunicamos el fallecimiento de un compañero policía, en accidente de autobús de la Secretaría de Seguridad Pública que transportaba 30 oficiales a sus respectivos servicios. Varios lesionados están siendo atendidos en distintos hospitales. El accidente ocurrió esta madrugada en la carretera Cacalchén-Euán”, dice el mensaje.

Las reacciones tras el lamentable hecho no se hicieron esperar en las mismas cuentas oficiales, donde familiares de agentes que pertenecen a la corporación estatal atribuyeron el accidente a la falta de descanso de sus elementos.
Por ejemplo, Vianey Martin Salazar externó que los policías pasan alrededor de 30 horas fuera de sus casas, pues su turno es de las 7:00 horas a 7 de la mañana del día siguiente, pero están obligados a dedicar tiempo al traslado, a la “talacha”, al ejercicio y a los regaños para señalarles sus errores.
Otros reclamaron que no se respeta las horas de salida y que el gobernador Mauricio Vila prometió un cambio de horario a los policías, pero no cumplió y “ya se le olvidó”.