Compartir

Veinte veces le clavó un cuchillo su padre a una niña de cinco meses de edad que estaba en una hamaca, presuntamente llorando y no se callaba.
La bebé resultó con los intestinos expuestos al ser acuchillada por Isaías Oy Chan, quien padece de esquizofrenia paranoide como consecuencia de su adicción a las drogas.
Como informamos, la desgracia ocurrió en una vivienda de la colonia Lázaro Cárdenas, al oriente de Mérida, donde la menor fue destripada mientras su madre se encontraba ausente, trabajando para llevar el sustento al hogar.
La Policía Estatal detuvo en la misma casa al sujeto, que está afectado de sus facultades mentales debido al consumo de drogas.

Fue entregado a la Fiscalía General del Estado, pero ésta aún no sabe si procederá penalmente contra el intento de infanticidio.
El sujeto de 33 años de edad y oriundo de Chacsinkín podría ser declarado inimputable porque supuestamente “no sabía lo que hacía”, es decir, estaba fuera de sí al momento de atacar a su hija.
La menor se mantiene con vida, en terapia intensiva del hospital T-1 del Seguro Social, donde los médicos dijeron que las próximas horas serán cruciales para determinar si podrán salvarla.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no se ha pronunciado respecto a la suerte del agresor.
Se espera que hoy sábado por la tarde sea puesto a disposición de un juez de control para definir su situación legal.
Se definiría si queda detenido o es enviado de nueva cuenta al Hospital Psiquiátrico Yucatán, de donde salió hace tres meses al terminar su tratamiento y quedar controlado. Pero, debido a la falta de apoyo y supervisión de sus familiares, dejó su tratamiento y recayó.
Este sujeto no enfrentaría proceso penal si se logran presentar pruebas de tiempo, razón y circunstancia que indiquen que en el preciso momento de la agresión se encontraba sin control por la esquizofrenia que sufre.
Sólo podría ser enjuiciado si se comprueba que está recibiendo tratamiento y está tomando sus medicamentos.
Yucatán es el único Estado donde no se cuenta con un sitio especializado para mantener bajo resguardo a delincuentes que sean pacientes psiquiátricos.
Según la ley, no son responsables de su proceder y no deben estar encerrados en un penal. Tampoco pueden quedarse en el Psiquiátrico por el riesgo que implica para los demás internos.
Los familiares, por su parte, tampoco pueden hacerse responsables de sus enfermos porque también corren riesgo, como lamentablemente sucedió con este caso que conmovió a la sociedad.