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A 20 años de un terrible crimen del que se le acusa, la ex modelo Alicia Loaiza Corona continúa libre tras refugiarse en Yucatán bajo protección oficial.
Ayer llegó acompañada de una menor al Centro de Justicia Oral de Mérida, donde se le sigue la carpeta de investigación 285 del Juzgado Segundo de Control.
La mujer enfrenta ahora a la justicia yucateca por el delito de violencia familiar, mientras que en Guanajuato tiene cuentas pendientes con la justicia por ser sospechosa de asesinar a su ex novio, el cual fue atado a una cama, apuñalado y quemado vivo.

Ayer, antes de la audiencia a la ex modelo, su abogado defensor particular se desistió de su caso y se tuvo que nombrar a uno de oficio.
Por tal motivo se solicitó al juez de control Luis Armando Mendoza Casanova aplazar dicha audiencia para que el nuevo defensor se ponga al tanto de la carpeta de investigación.
El juez accedió y determinó que la audiencia se lleve al cabo el miércoles próximo.
Loaiza Corona, desde que estalló en Yucatán el escándalo por el crimen que se le atribuye y que ocurrió en la ciudad de Irapuato, contó con escoltas de la Policía Municipal de Mérida asignados por el entonces alcalde Mauricio Vila Dosal y se le brindó refugio en un albergue del Instituto Municipal de la Mujer del propio Ayuntamiento.
En ese entonces, además de modelo, la mujer recibió trabajo en el Ayuntamiento porque presuntamente su nueva pareja sentimental era un alto funcionario municipal y que hoy está dentro de la estructura estatal del gobierno de Vila Dosal, que en estos días celebra un evento mundial por la paz.
Al gozar la mujer de protección oficial, su ex esposo Daniel Oscar Escalante Cicero solicitó medidas de seguridad, entre ellas que se asigne vigilancia y que sus hijos no sean sacados de la ciudad de Mérida.
Por ello se estableció que los menores sean internados en un lugar ajeno a la madre, todo esto considerando lo que salió a la luz pública acerca de sus problemas con la justicia de Guanajuato, pero no se hizo efectivo.
Tras el crimen en 1999, Alicia huyó con su familia a Guadalajara, Distrito Federal y luego a Veracruz.
En 2003 llegó a Campeche y en 2006 a Yucatán, donde trabajó en una gasolinera de Peto y luego como modelo de pasarelas y anuncios para televisión de la tienda departamental Chapur.

En Irapuato, los hechos ocurrieron el 4 de febrero de 1999, pues presuntamente mató al hijo de conocido médico de esa ciudad y que era su novio Ezequiel David Fainsod San Miguel. En ese entonces Alicia tenía 15 años de edad.

Las noticias de los medios locales consignaron el caso de un asesinato despiadado, al atarlo a una cama, acuchillarlo en repetidas ocasiones y luego prenderle fuego estando vivo.
Según la autopsia, Ezequiel David no falleció por las heridas con el arma blanca, sino asfixiado y por las quemaduras.
Durante las pesquisas se determinó la presunta responsabilidad de Alicia, entre otras cosas, porque fue vista salir del departamento ese día y se halló en el lugar una prenda íntima suya, que luego el padre de la muchacha reconoció como propiedad de su hija.
En el expediente consta que Alicia Loaiza fue la única de los sospechosos que no se presentó a declarar y desapareció durante las investigaciones.
La ahora ex modelo no pudo ser detenida en esa entidad porque huyó y nunca se le volvió a ver, hasta que en años recientes reapareció púbicamente en Mérida, donde se mantiene libre.