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Una serie de sospechas e incongruencias rodean el asesinato y posterior hallazgo del chofer de “InDriver” que fue llamado a un servicio y luego privado de la vida de un disparo en la cabeza.
Tras su sepelio, familia y amigos han reflexionado sobre cómo se dieron los hechos y manifiestan una posible complicidad, o por lo menos encubrimiento, por parte de la Policía Estatal.
Familiares de Edgar González Meneses plantearon en entrevista con PRESIDIO sus motivos para creer que la Policía “sabe la verdad, pero no la dirá” por proteger a alguien o por seguir engañando de que en Yucatán no pasa nada.
A la familia no se le quiere informar del avance en las investigaciones, señalaron, “no nos dicen nada. Supuestamente ya había detenidos, pero ahora que aún no”.
Exigieron al gobernador Mauricio Vila Dosal que le diga a su gente “que se ponga las pilas” e instruya a una investigación veraz, pues les arrebataron a uno de los suyos por lo que parecen ser movimientos delictivos encubiertos por la Policía.
Sus conclusiones más graves son que el cuerpo de Edgar fue “sembrado” la noche anterior en el monte de Ekmul donde fue encontrado a la mañana siguiente.
El propio comisario municipal de Ekmul, Héctor Gabriel Uicab Moreno, reveló que el miércoles 8 en la noche hubo un extraño movimiento en ese tramo carretero.
El dueño de un rancho cercano al lugar del hallazgo reportó que “algo pasaba” porque veía movimiento de camionetas.
Intrigado, el comisario acudió a la comandancia de Tixkokob, donde de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) respondieron que eran agentes que estaban en la “búsqueda” del conductor extraviado.
“Es ilógico que se haga una búsqueda de noche en los montes, cualquier persona con sentido común lo sabe”, resaltaron los familiares.
“La búsqueda se hace en el día y la siembra de cadáveres se hace en la noche”, apuntaron amigos del joven asesinado.
“Qué casualidad que la noche anterior la Policía estuvo andando tarde por allá y al día siguiente, a las 9 de la mañana, hallaron el cuerpo”.

“Es muy sospechoso para nosotros que hayan estado en ese mismo lugar a altas horas de la noche, cuando supuestamente tenían días buscándolo y no lo encontraban”.
“Si fuera cierto que ese mismo día lo mataron y tiraron, ese mismo día lo hubieran encontrado”, opinaron.
“Nosotros creemos que los asesinos lo mataron al día siguiente de su desaparición y tuvieron su cuerpo guardado o estuvieron andando con él en el mismo coche”.
También se preguntaron cómo es posible que con tantas cámaras, y después de varios días, no hayan detectado el Chevrolet Beat con reporte de robo.
“En la Policía hay corruptos, hay corrupción, y la verdad sobre la muerte de Edgar la saben, pero no la van a decir. Lo que están haciendo es manchar su nombre para que su crimen quede en el olvido e impune”.

HUBO OTRO CASO SIMILAR

Versiones recogidas por PRESIDIO entre policías que pidieron omitir su nombre, “por temor a que vengan por nosotros”, señalaron que el caso de Edgar no es el primero.
Hace tres semanas, aproximadamente, hubo otro chofer de la plataforma “InDriver” al que le pidieron un servicio en la misma zona de Tixkokob.

“Hubo otro muchacho al que le pasó lo mismo, solo que él se escapó”, relataron.
“Le pidieron un viaje a Tixkokob, no se sabe para qué fue el servicio, pero luego le pidieron ir a Cacalchén. Cuando estaban entre las poblaciones de Euán y Cacalchén lo bajaron para torturarlo. Ahí lo iban a matar”.
Sin embargo, se les escapó corriendo, internándose en el monte, hasta que se perdió.
“Fueron unos cazadores que lo ayudaron. Su auto lo encontraron en la población de Chochoh, Tixkokob, a varios kilómetros de donde lo bajaron”.
“A ese muchacho lo iban a matar, se salvó sólo porque se les escapó”.
Comentaron que este fin de semana lo han estado llevando a la Fiscalía a declarar sobre su caso similar al de Edgar González.
“Para nosotros son los mismos que operan entre Euán y Cacalchén”.

Junto con Motul, donde en febrero pasado sujetos con armas largas atacaron a agentes policiacos, la zona de Muxupip, Bokobá, Tixkokob, Cacalchén y Tekantó es refugio de personas dedicadas a actividades delictivas, según los informantes.
Se presume que utilizan los vehículos de las plataformas para realizar actos delictivos a la vista del chofer, al que luego asesinan y se deshacen de su cuerpo.
Algunos aparecen en poblaciones de Yucatán, pero la mayoría se deshace de ellos en Quintana Roo.
Mientras tanto, los familiares de Edgar señalan que a su pariente “lo van a querer involucrar en algo ilícito. Ya vimos cómo algunos están publicando cosas falsas, pero mucha gente sabe en realidad cómo era y por eso estaban en su entierro”.
Destacaron que “se dejaba querer, tenía un montón de amigos, si alguien lo conocía lo apreciaba. Por eso fue mucha gente al sepelio, pero hoy está llena de dolor y rabia por lo que se dice”.
“Están inventando cosas sobre Edgar para manchar su nombre. Fueron asesinos a sueldo y la Policía lo sabe, pero esa verdad no va a salir a la luz”.
“Mi pariente era humilde, porque lo educamos para ser una persona con valores, respetuosa”.
Señalaron que no tenía hijos, ni siquiera novia, mucho menos andaba con alguna mujer casada y que lo hayan matado por celos.
Mencionaron que son inventos para que la Policía salga bien librada de este caso.
“Siempre Edgar venía y nos contaba todo: dónde andaba, nos llamaba y decía estoy en tal lado, voy a llegar tarde, etcétera”.
Tenía necesidades y antes estuvo trabajando en campañas políticas; “entró a la SEP a trabajar y en las tardes salía a manejar”.
Les duele que la gente esté diciendo que fue un “ajuste de cuentas” porque era narcomenudista, “pero no estaba metido en nada, ni en drogas, era muy humilde”.
“Mi pariente no tenía muchos ingresos, a veces no tenía ni para comer. Si la gente llegara a ver cómo vivimos no hablaría así”.
Recordaron que el joven trabajaba fines de semana en “Eladio’s” para costear sus estudios. Acababa de terminar como Ingeniero en Administración de Empresas, “él se pagó su carrera con ese esfuerzo”.
“¿Creen que si estuviera metido en drogas no iba a tener dinero? Ni coche tenía, el carro era rentado, le pagaba al dueño”, apuntaron. “Pero por desgracia tuvo la mala fortuna de toparse con estos tipos que le quitaron la vida”.
En cuanto a la identificación de su cuerpo, dijeron que no tienen duda de que se trataba de Edgar porque “tenía una marca que sólo nosotros sabíamos y la Policía no”.
Pidieron que se aclare su muerte y que no manchen su nombre porque “era una persona honorable, con valores, humilde”.
Exigieron al gobernador Mauricio Vila que no quede impune el asesinato de González Meneses; que encuentren a los verdaderos asesinos y reciban la pena máxima.
“Que no saquen a personas de la cárcel para mostrarlos como los autores y los vuelvan a meter, que la Policía no invente que fueron ellos sólo para mostrar que está haciendo su trabajo”.
“Los verdaderos asesinos siguen allá afuera y pensamos que la Policía está encubriéndolos porque ya supimos que no es la primera vez que pasa. Y seguirá pasando”.
“La Fiscalía jamás va a decir la verdad. Esperamos que el gobernador Vila haga todo lo posible, que hagan su trabajo, no inventen cosas, pues los asesinos están en la calle y la sociedad no está enterada”, concluyeron.