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Una patrulla antimotines de la Policía Municipal de Valladolid terminó dentro de una casa debido a una mujer que aprendía a conducir.
Elementos de esa corporación usaron la camioneta 1457 para enseñarle a una compañera a manejar, sin embargo la falta de pericia hizo que la fémina perdiera el control del volante.
La mujer policía aún no tenía licencia para conducir y ya iba a ser puesta en el cargo, por lo que sus colegas decidieron darle un curso de manejo en una unidad oficial.
La «clase» iba normal hasta que la mujer chocó con una moto estacionada en la calle 64 por 19 del fraccionamiento Cupules.
Esto la asustó y perdió el control del vehículo, maniobró bruscamente y se metió a un predio, derribando el muro y la reja.

En la casa estaba don Bernardo y doña Guadalupe comiendo tranquilamente con su hijo cuando la patrulla derribó la pared.
La mamá y el papá tuvieron que ser trasladados a un hospital para una mejor valoración médica, mientras que el niño, que recibió algunos golpes, fue considerado fuera de peligro.
A la Policía Municipal de Valladolid le fue imposible evitar que el accidente trascienda, pues la Secretaría de Seguridad Pública llegó al lugar para tomar nota del hecho y la responsable fue detenida, a pesar de que sus compañeros, con una actitud alterada, trataron de impedirlo.
La familia que vive en el casa pidió todo el peso de la ley contra la mujer policía, ya que el error de la oficial pudo terminar en tragedia y «si fuera un civil seguramente el trato sería totalmente diferente».