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(Fotografía ilustrativa, sólo de cotexto)

Un niño fue violado por la pareja de su tía en la comunidad de Texán Palomeque, del municipio de Hunucmá.
El abuso sexual se cometió el pasado 31 de enero, pero trascendió hasta estas fechas tras la detención del agresor, en cumplimiento de una orden de aprehensión girada por la juez de control de Umán, Diana Yadira Garrido Colonia.
Santos Felipe de Jesús Cob Tzel es acusado por el delito de violación equiparada agravada, tras ultrajar sexualmente del sobrinito de su pareja sentimental.
El infante veía caricaturas acostado en una hamaca en casa de su abuela cuando el sujeto, que vive en la misma casa, se acostó a su lado.
Como si nada, el presunto violador le bajó el short al niño, de identidad reservada, y le introdujo su miembro en la zona anorectal.
Por tal motivo, la Fiscalía le formuló la imputación y justificó la solicitud de vinculación a proceso. La juez le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por 10 meses y decretó que se resolverá la vinculación a proceso del sujeto para el 18 de septiembre.
La familia declaró que «el tío» aprovechó la confianza en él depositada, ya que el menor frecuentaba ese predio por ser la residencia de su abuela.
Este nuevo caso de violación a menores en Yucatán recuerda situaciones similares ocurridas en la entidad, como el de una niña de 11 años que estuvo a punto de ser violada por su padrastro, de nacionalidad colombiana, el pasado mes de abril.
O el sujeto que por tres años abusó sexualmente de las hijas de su pareja, y a quien se le condenó a 41 años de prisión en julio del presente año.
El año pasado se dio a conocer la detención de un profesor de Kanasín que abusaba de sus alumnas.
Y sin duda recuerda al femicidio ocurrido en agosto del 2018 en el municipio de Tahdziú, donde Ana Cristina, una niña de 6 años, fue violada, asesinada y tirada a un pozo, causando conmoción a nivel nacional.
Yucatán está en los primeros lugares de hacinamiento en todo México, situación que vulnera principalmente a los menores que son agredidos sexualmente por sus familiares.
El estado ocupa el segundo lugar a nivel nacional en abuso sexual a menores, lo que es preocupante ya que el país está en el primer lugar en este rubro, con más de 4 millones de niños y niñas víctimas de violación al año.
De 12 mil 400 niños, 3.9 por ciento de la población infantil nacional reportó haber sido atacada y 2.6 por ciento son yucatecos, lo que pone a la entidad por encima de la media nacional.
Pero las cifra podría ser mayor, indican especialistas, pues la mayoría de las víctimas se quedan calladas o la familia decide no denunciar para no afectar a sus parientes.