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Vecinos de la calle 59-LL por 108 de la colonia Bojórquez encontraron esta tarde a su vecino muerto, luego de varias horas de que parecía dormido.
Debido a su alcoholismo, no era la primera vez que “don Fidel” se quedaba bien dormido en el exterior del predio que habitaba, pero en esta ocasión ya no despertó.
Los propios vecinos se percataron de que no respiraba y dieron aviso a la Policía.
El ahora occiso tenía alrededor de 55 años de edad y vivía en la casa de unos parientes, en la esquina de la calle 59-LL por 108 de esa colonia localizada al poniente de Mérida.
Señalaron que desde hace varios años, el señor se había convertido en un teporochito. “No ofendía, ni se metía con nadie”, pero era normal verlo en estado de ebriedad.
Los vecinos de la cuadra comentaron que Fidel siempre estaba completamente borracho, a veces acompañado de otros beodos.
Era común verlo acostado afuera de la casa donde vivía, pues parecía uno de sus lugares favoritos para dormir o “tal vez no lograba llegar a su hamaca”.
Pensaron que moriría de alguna neumonía o golpe de calor, pues le caía la lluvia o pasaba varias horas bajo el sol.
Hoy, antes de hallarlo sin vida, creyeron que Fidel estaba dormido como siempre, pero en realidad llevaba un rato sin respirar.
Fue hasta que alguien se acercó para intentar despertarlo cuando se dieron cuenta de que ya no respiraba. Los mismos vecinos le pusieron una sábana encima.
Al lugar llegó personal de la Fiscalía General del Estado, que no encontró huellas de violencia en el sitio, ni el cuerpo presentaba estas señales.
Aparentemente falleció a causa de su alcoholismo, aunque el cuerpo fue levantado por el Semefo para realizarle la necropsia y determinar si en realidad cayó y se golpeó la cabeza.