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Desde este lunes, los encargados de mantener la paz y tranquilidad en Yucatán recibieron un recorte en el presupuesto que ejercen para la vigilancia en el estado.
Policías que patrullan las calles alertaron que la medida de austeridad alcanzó esta semana a la Secretaría de Seguridad Pública.
Con ello, consideraron, se pone en riesgo el óptimo desempeño de su labor que es fundamental en las calles de la capital yucateca y demás municipios.
Mandos operativos de la SSP consultados al respecto argumentaron que no hay tal recorte, sino sólo se cambió el esquema de vigilancia en los sectores.
Indicaron que desde hace unos días se aplica un operativo diferente en cuanto a horarios y distancias.
“Se están metiendo más unidades, sumándose a las que están en circulación. Con ello se mejora la vigilancia y se acortan distancias”, explicaron mandos de la SSP al negar los recortes en la gasolina.
Las unidades policiales recorren de esta manera menos calles y eso mejora la vigilancia en los sectores, pero “la tropa siempre inventa mamadas”, se quejaron.
Elementos de SSP consultados por PRESIDIO confirmaron que sí hay un recorte en los recursos destinados a la seguridad, al menos en lo que se refiere al trabajo en las calles, como la gasolina e insumos necesarios para el buen funcionamiento operativo.
Aunque existen recortes en casi todas las Secretarías del Gobierno –con excepción de Turismo, Logística y Protocolo y el Despacho del Gobernador, cuyas oficinas recién son remodeladas- el mandatario Mauricio Vila había prometido que no se escatimarían recursos en materia de seguridad.
Ese mismo argumento reiteró hace unos meses cuando entregó unidades recién pintadas y para endeudar por 20 años al Gobierno yucateco con 2,620 millones de pesos para el plan “Yucatán Seguro”.
Sin embargo, algunos agentes han optado por estacionar sus unidades más tiempo, para no quedarse “tirados”, pues la disminución aplicada en el combustible es de alrededor 30 por ciento.
Hasta el mes pasado, ejemplificaron, a cada camioneta se le asignaban 40 litros diarios para rondines que abarcan “mínimo 200 o 300 kilómetros al día”.
La mayoría de las unidades usan motores de ocho cilindros, aunque las nuevas que recién adquirió la SSP son de seis.
Esos 40 litros, que apenas alcanzaban para el día “tratando de economizar” –refirieron las fuentes- con el fin de que rindan al día siguiente, ahora son 30 litros.
La medida ha dejado “demasiadas unidades estacionadas” para ahorrar combustible, explicaron, pues ante una emergencia es imperdonable no acudir en el sector asignado.
Presuntamente la misma medida se aplica en otras unidades de emergencia y rescate de la SSP.
El operativo de seguridad permanente se ve también afectado en otros insumos. Como ejemplo, “no hay hojas para las copias”, que son indispensables para el proceso administrativo diario que deben realizar correctamente los agentes.
Algunos reconocieron como “normal” que se baje el presupuesto en estas fechas, en algunos rubros, pero nunca había sucedido con la gasolina destinada a la seguridad.