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Fiscal general del estado, Wilbert Cetina Arjona.

Luis Felipe Saidén y Mauricio Vila Dosal.

Aunque el gobernador Mauricio Vila insistió hoy en asegurar que Yucatán es un “oasis en medio del desierto” en materia de seguridad, los hechos a la vista demuestran lo contrario.
Recientes hechos delictivos a mano armada, elevada cifra de robos violentos a casa-habitación, personas ejecutadas, enfrentamientos armados contra policías y huellas de bandas delictivas en el estado muestran la realidad desde que el políticos del PAN asumió el gobierno.
Incluso las cifras de homicidios en el estado son elevadas y es algo que “debe preocupar a la sociedad”, como lo manifestó hoy el Fiscal General del Estado en un acto oficial efectuado por la mañana con el fin de resaltar la seguridad, como ha estado ocurriendo luego de cada hecho delictivo de impacto en Yucatán.
En esta ocasión fueron entregadas 177 patrullas con equipo y el gobernador Vila Dosal anunció que en los próximos días se hará la compra de un helicóptero.
En su mensaje, Vila Dosal reconoció que desde que llegó al poder se han registrado “casos complicados” con hechos delictivos de alto impacto, los cuales dejan en evidencia que Yucatán ya no es ajeno a la violencia e inseguridad que azotan al resto del país.
Aseguró que la confianza que existe en la Policía “sigue siendo alta” y por eso Mérida y Yucatán se siguen distinguiendo a nivel nacional.
“Pareciera que somos un oasis dentro del desierto con sus niveles de seguridad. Son muchos los indicadores, como el Instituto para la Economía y la Paz, que nos ha calificado como el estado más pacífico del país los últimos tres años”, expresó.
Sin embargo, en las últimas fechas se han dado los casos como del conductor de “InDriver”, ultimado de un balazo en la cabeza por presuntamente asaltantes roba-coches; la ejecución del agente de la SSP Felipe Neri –ataque en el que otro oficial quedó herido con secuelas permanente y se quejó del abandono tras la foto oficial-; la ejecución del primer jefe policiaco en Yucatán, cuyo cuerpo apareció en montes del municipio de Teabo; el enfrentamiento de sicarios en Motul que portaban armas largas de grueso calibre –que luego fueron reemplazados con “pavos” sacados del penal para la foto-; los golpes de bandas de colombianos en casas de exclusivas privadas y residencias de personajes conocidos, entre otros, son sólo ejemplos.
Pero lo que más ha cimbrado a la sociedad son los casos de homicidios y ejecuciones recientes, tema sobre el cual la responsable de la política interior y las dependencias de seguridad en el estado se negó a responder hoy.
María Fritz Sierra, secretaria general de Gobierno, fue la única funcionaria que evadió el tema en su totalidad ante los cuestionamientos de la prensa, luego del acto oficial de Vila para resaltar que Yucatán es un “estado seguro”.
Sin embargo, en un acto de honestidad, el fiscal general del estado, Wilbert Cetina Arjona reconoció que “es preocupante lo que está ocurriendo en Yucatán”.
Indicó que este año ya hubo alrededor de 130 homicidios, muchos de ellos –según está documentado en la prensa- con arma de fuego.
Al referirse el fiscal al conductor de “InDriver” asesinado de un balazo en la cabeza hace unas semanas, admitió que es “algo muy lamentable y para preocupar a la sociedad”.
Precisó fue que Edgar González Meneses sí estaba conectado y trabajando como conductor de plataforma cuando sucedieron los hechos, aunque la empresa “Didi” aseguró lo contrario, presuntamente porque la solicitud del servicio provino de la aplicación de “InDriver”.

Secretaria general de Gobierno, María Fritz Sierra.