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Un mes tenía desaparecido el sujeto que fue decapitado en Kanasin y cuyo cuerpo luego fue tirado a un pozo en un predio particular.
Según las investigaciones, fue asesinado días antes de que se reportara su desaparición por familiares, de modo que su cuerpo permaneció todo este tiempo en el fondo del pozo.
Al principio se informó que el homicidio ocurrió el domingo pasado, pero en realidad ese día se descubrió el sangriento crimen que fue cometido hace casi un mes y el mismo domingo se realizó el hallazgo del cadáver.
El cuerpo sin cabeza fue rescatado por bomberos, agentes ministeriales y personal forense que acudió al predio localizado en la calle 6-A por 65 y 65-A de la colonia Francisco Villa Oriente.
Debido a que el pozo contenía agua, el cadáver se mantuvo hidratado y entero, aunque en extremo estado de descomposición y sin la cabeza.
Inicialmente se dijo que un hombre fue asesinado y descuartizado, pero sólo le cortaron la cabeza, con el fin de que no se supiera quién era, según declaró el propio asesino.

La persona ya fue identificada y, según la información, se trata de un maleante del rumbo y que era de similar calaña que el autor del crimen.
Como informamos, en el predio habitan tres hermanos con muy mala fama en el rumbo y fue uno de ellos, apodado “El jumper”, quien se encontraba bebiendo con esta persona cuando comenzaron una riña.
En el pleito el asesino lo atacó a machetazos hasta matarlo. Posteriormente lo decapitó y arrojó sus restos en un pozo de agua profundo, no en una fosa en construcción como se dijo al principio.
Para que no se sintiera el mal olor de su descomposición, el asesino tapó muy bien el brocal y se fue de la casa unos días.
En el predio habitan tres hermanos que antes eran mantenidos por su madre, hoy fallecida, con la pensión que ella recibía.
Fue hasta que el domingo pasado que llegó una hermana de los tres, que se casó y vive en el norte del país, para comenzar a arreglar la venta de la casa que perteneció a su madre.
“El jumper”, cuyo nombre es Límber, dijo que no podría venderla y, al preguntar su hermana los motivos, confesó el crimen.
La mujer ocultó su sorpresa, para preservar su vida, y simuló no darle importancia al hecho, para que su hermano le señalara el lugar donde se encontraba el cuerpo.
Posteriormente salió a la calle y desde ahí hizo una llamada a la Policía, cuyos elementos llegaron al predio y corroboraron la información.
Los agentes acordonaron el lugar y llamaron a personal de la Fiscalía General del Estado, que con apoyo de los cuerpos de rescate, procedió el levantamiento del cadáver.
El asesino material fue detenido ese mismo día y sus hermanos fueron localizados en Progreso, donde llevaban un tiempo viviendo. Fueron también arrestados por su probable participación.
Los vecinos del rumbo manifestaron su alivio porque se encuentren presos y esperan que esta vez sea de manera definitiva, pues antes han matado a un menor de edad y seguían libres.
Se averiguó que los hermanos son originarios de Ciudad del Carmen y desde hace varios años radican en Yucatán, a donde llegaron con su madre y hermana.
Al fallecer su progenitora, el trío se dedicó a robar. Incluso rompieron una luminaria cercana a su casa para que en las noches estuviera oscuro y pudieran asaltar a los transeúntes.
Según los vecinos, estos sujetos cometieron el homicidio de un niño de secundaria para robarle su celular cuando pasaba cerca de su casa.
Por tanto alcohol y drogas que consumían, uno de ellos quedó ciego y otro ahora anda con una bolsita de diálisis.
Los tres se encuentran en el penal de Mérida en espera de que un juez resuelva su situación jurídica.