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Momentos de terror vivió una familia el fin de semana pasado en el municipio de Calotmul cuando fue lapidada su casa por pandilleros.
Tres sujetos identificados como “Parche”, “Mono” y “Gaspar” apedrearon el predio ubicado en la calle 16 por 27 y 29 de la colonia Misericordia en dicha localidad, localizada a unos 150 kilómetros al oriente de Mérida.
Sin embargo, a pesar de que fueron denunciados la autoridad municipal no muestra interés en actuar y darles castigo.
El propietario del predio Román Loría Canché relató que alrededor de las cinco de la tarde del domingo pasado, se encontraba en la puerta de su domicilio cuando fue lesionado con una botella por uno de los tres implicados, sin motivo aparente.
De la casa acababan de salir su esposa Victoria Meneses Ceh y su hija Marisol Loría Meneses, pero al ver lo sucedido regresaron y de inmediato se dirigieron dirigió a la estación de la Policía Municipal para solicitar apoyo.
En la base, los dichos elementos policiales dijeron que realizaban su cambio de turno, de modo que no podían acudir al llamado.
El auxilio fue solicitado tres veces, pero la unidad policiaca nunca arribó al sitio, de modo que marcaron al número de emergencias 911 de la SSP y ahí se indicó la ubicación del lugar. Pero antes de que llegara el apoyo, los tres vándalos regresaron y lapidaron el predio, rompiendo los vidrios de las ventanas.
Por los hechos ocurridos la familia acudió a interponer la demanda correspondiente ante la Fiscalía General del Estado y se abrió una carpeta de averiguación previa.
Fueron agentes estatales los que lograron detener a uno de los sujetos y lo trasladaron a la cárcel municipal. Sin embargo, la Policía local no lo quiso consignar y, tras cumplir unas horas de arresto, lo dejó libre.
A la familia afectada no se le quiso dar razón de los motivos por los cuales no procedían contra el detenido, de modo que fueron a hablar con la presidenta municipal Leticia Camelo Huchim, pero los atendió de mala gana, señalaron a PRESIDIO.
Incluso, al parecer harta de escuchar sus exigencias, la alcaldesa dijo que si ella quería, en ese mismo momento dejaba libre al agresor sin mayores consecuencias.
Meneses Ceh, esposa del afectado, menciona que estos hechos son constantes en la población, al igual que el desinterés y rechazo de las autoridades.
Pidieron a la alcaldesa Camelo Huchim mejorar la vigilancia policial, pues la inexistencia de ésta permite la violencia e incita a los delincuentes.